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13 historias del boxeo que te costará creer (seguro)

Sexo, mucho, nada; escaqueos de la justicia tailandesa; una mezcla extraña, combates de ajedrez y boxeo; pelea hombre contra oso… la historia del boxeo, las historias del boxeo, han dado para muchas tortas, pero también para increíbles anécdotas. 13 historias del boxeo.

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Sexo, mucho, nada; escaqueos de la justicia tailandesa; una mezcla extraña, combates de ajedrez y boxeo; pelea hombre contra oso… la historia del boxeo, las historias del boxeo, han dado para muchas tortas, pero también para increíbles anécdotas ¿Vemos un puñadito de ellas? 13 historias del boxeo.

– El cinturón más caro del mundo. Se dice que George Foreman ganó más dinero vendiendo su cinturón de campeón del peso pesado en dos ocasiones que en toda su carrera como boxeador.

Muhammad Alí

Muhammad Ali

– Una máquina de hacer autógrafos. Cuentan que Muhammad Alí no pudo conseguir un autógrafo de su ídolo, el boxeador Sugar Ray Robinson. Literalmente, se lo negó. Cuando Alí se convirtió en profesional, se prometió a sí mismo que nunca negaría firmar un autógrafo si podía. Y así lo hizo. Sólo hay que ver sus encuentros con el público en los viejos noticieros para ver que no olvidó nunca el feo de Sugar Ray Robinson.

– Un sueño revelador. El sueño de Sugar. Otra más de Sugar Ray Robinson. En una ocasión, se retiró de un combate de boxeo porque había tenido un sueño en el que acababa matando al oponente de un golpe. Después de que un sacerdote lo convenciera para volver al cuadrilátero, Robinson peleó y acabó con la vida de su rival, el boxeador Jimmy Doyle.

– Sexo y victoria. Y otra más de Muhammad Alí. En una ocasión, estuvo dos meses sin tener relaciones sexuales antes de una gran pelea porque creía que así era invencible.

– Perdón, todo por el boxeo. Boxeo tailandés. Los presos tailandeses que tienen nivel y que practican kickboxing contra boxeadores extranjeros ven aminoradas sus condenas o, simplemente, se les libera para que cumplan sus compromisos deportivos.

– Dinamita para el descanso eterno. John L. Sullivan fue un boxeador norteamericano de principios del siglo XX que era duro, pero duro de verdad. En una ocasión, combatió 75 asaltos en una pelea antes de vencer. Murió en febrero de 1918.

Entierro

– Se dice que cuando lo iban a enterrar, el suelo estaba tan congelado que hubo que usar dinamita para abrir un boquete en el que meter el ataúd. Un conocido de Sullivan que cargaba con el féretro comentó con ironía: ‘El viejo John lo habría aprobado’.

Boxeadores– Un actor con mucha caña. Aunque no lo creas, el actor Liam Neeson fue campeón de boxeo amateur en Irlanda. Pero también fue conductor de montacargas en la fábrica de cerveza de Guiness en Dublín. Al mismo tiempo.

Guantes contra nudillos. Según las estadísticas, los asaltos con guantes de boxeo son más peligrosos que las peleas a puños desnudos. De hecho, los guantes de boxeo se introdujeron no por razones de seguridad, sino para aumentar el número de golpes a la cabeza y los golpes más duros. Se conseguía que el que golpeaba no sufriera en el intento y pudiera completar una serie mayor de golpes.

– Ajedrez a tortas. En Berlín, se inventó hace unos años un deporte un tanto extraño. Se llamaba el ‘Chess Boxing, ‘Boxeo de ajedrez’. La mecánica no podía ser más simple, o tonta. Se sucedían un asalto de ajedrez y otro de boxeo. El ganador era el que hiciera jaque mate o ganara por k.o. o por motivos puntos.

Kickboxing– Oso versus hombre (tonto). En 1949, se celebró el primer y único combate conocido entre un hombre y un oso. Ganó el oso.

– Los golpes de la vida. Más historias del boxeo. Salamo Arouch fue un boxeador de origen judío que permaneció encarcelado en el Campo de Concentración de Auschwitz durante la Segunda Guerra Mundial. Durante su estancia en el campo, Arouch tuvo que luchar contra diferentes oponentes. Los perdedores de los combates eran invariablemente gaseados o fusilados. Arouch sobrevivió durante más de dos años a las peleas. Combatió más de doscientas veces. Finalmente, fue liberado cuando los Aliados llegaron al campo.

– Invencible Chávez. Julio César Chávez fue un boxeador de fama mexicano. Ganó los primeros 87 combates de su carrera. No cayó a la lona hasta el combate número 91 y terminó ganando 108 peleas.

– Más sexo, mejores golpes, más victorias. Ronda Rousey, campeona de peso gallo norteamericana, afirmaba que para ella era importante tener mucho sexo antes de los combates. Decía que el sexo aumentaba los niveles de testosterona.

¿Cuántas de estas historias del boxeo te crees? Pues, palabra, todas, todas, son ciertas.

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About Sergio Suárez Benítez (157 Articles)
Periodista, curioso empedernido, interesado con intereses que alimentan el espíritu y un enamorado de las Islas Canarias, mi hogar y el lugar de mis mejores sueños.

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