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La mezcla de sistemas de juego o cómo jugar improvisando

La mezcla de sistemas de juego es la norma en los partidos de fútbol. Lo más importante no es tanto ser fiel a tu sistema de juego, sino cómo usas los cambios de estrategia para adaptarte al juego del contrario y ganar ventaja.

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La mezcla de sistemas de juego no se suele programar en los partidos de fútbol, muchas veces es el resultado de una búsqueda para adaptarse a lo que no funciona o a lo que hace el rival que no habías previsto. La mezcla de sistemas de juego es atreverse a improvisar.

La mezcla de sistemas de juego es la norma habitual en los partidos de fútbol. Lo más importante no es tanto ser fiel a tu sistema de juego, sino cómo de hábil eres en los cambios de estrategia para adaptarte al juego del contrario y ganar ventaja.

No hay ninguna regla que diga que se deba mantener un mismo sistema de juego de fútbol en ataque y en defensa. Es un hecho, que la mayor parte de los equipos de fútbol no lo hacen. Se ataca con los jugadores en la posición en la que les haya tocado en suerte recuperar un balón y, por otro lado, no siempre se puede tener un número concreto de jugadores en modo ofensivo cuando éso ocurre

sistema 4 4 2En realidad, un equipo de fútbol compone su sistema de ataque cuando el inicio de la fase ofensiva resulta contundente. Y es más que probable que los sistemas defensivos, por su naturaleza, se mantengan más inalterables de unas posesiones a otras.

En general, se prefiere adoptar un sistema de juego 4-4-2 en defensa porque es el más eficaz, aunque sólo sea por lo abrumador que puede resultar para el rival tener que enfrentarse a una defensa en zona con ocho defensas en el último tercio del campo. Con el 4-4-2, se incrementa las posibilidades de controlar al rival.

Defensa mala, defensa buena

Si el equipo contrario es malo en defensa, lo sensato es atacar con las puntas y mantener gente atrás controlando cualquier posible reacción del rival, con ese sistema 4-4-2, y aplicando economía de fuerzas.

Si, por el contrario, el equipo contrario es bueno en defensa, la cosa cambia. Tal vez lo más razonable sería introducir una modificación al esquema del 4-4-2 colocando dos delanteros más adelante y convirtiendo el sistema de juego en un 4-2-4 que haría más presión en la defensa del contrario.

Con un equipo con una defensa buenísima, habría que meter en la hoguera a uno o dos jugadores más sacados de la defensa, uno, y del centro del campo, al otro; o tomando a los dos del mediocampo, por aquello apabullar al rival y prevenir los contragolpes.

Estas modificaciones de los sistemas de juego no suelen ser premeditados, surgen de la experiencia sobre el terreno de juego y de tener que resolver la papeleta sobre la marcha tras un juego propio ineficaz

Si el equipo contrario es malo en defensaEn cualquier mezcla de sistemas de juego hay que tener mucho cuidado a la hora de activar este protocolo de contingencias porque una nueva combinación de desempeños para unos jugadores que probablemente no la han entrenado puede acabar sembrando un caos en las filas propias. Y ser peor el remedio que la enfermedad.

Si la mezcla de sistemas de juego no te ofrece todas las garantías de éxito, a priori, por la baja calidad de tus jugadores, por lo avanzado del partido y por el cansancio añadido o por cualquier cuestión razonable, lo mejor es buscar soluciones y seguridades por otro lado. En el fútbol, siempre hay opciones.

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About Sergio Suárez Benítez (157 Articles)
Periodista, curioso empedernido, interesado con intereses que alimentan el espíritu y un enamorado de las Islas Canarias, mi hogar y el lugar de mis mejores sueños.

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