Anuncios
No te lo puedes perder

¿Final de los récords deportivos o el principio de una nueva era de selección genética?

Los récords deportivos sólo han detenido su progresión por cuestiones ‘técnicas’, su futuro real está en manos de la genética. No te imaginas de qué manera.

Anuncios

Algunos científicos creen que está llegando la hora de cerrar el libro de los récords deportivos definitivamente y que las marcas atléticas tal vez tengan que valorarse de otra manera para que los deportistas puedan seguir marcando diferencias y el deporte conserve todavía su atractivo competitivo.

Hay un hecho evidente, las técnicas y las tecnologías aplicadas al entrenamiento en el atletismo orientadas a la mejora de los récords no han dejado de progresar en las tres últimas décadas. Sin embargo, también se ha producido una desaceleración, sí, creo que se puede decir así, del ritmo en el que se baten las marcas.

Ante este hecho, parece clara la idea de que los atletas se están acercando a un límite biológico que les impedirá, en un momento dado, seguir batiendo récords deportivos. Y no hace falta ser un especialista para caer en la cuenta de que por ahí van los tiros. El sentido común nos dice que no se puede correr o saltar más lejos o más alto indefinidamente.

Carreras de caballos

Un especialista daría algunas claves más concretas para avalar que la progresión infinita no es posible. La capacidad natural para trasladar oxígeno a los glóbulos rojos y la tasa de calcio que puede llevarse a las células musculares tienen un tope que acaba por frenar la progresión del rendimiento.

Caballos, perros y personas

En esta línea, Mark Stanny, un biólogo de la Universidad de Stanford, publicó en 2008 un estudio con el que intentaba determinar si existen límites para las velocidades máximas a las que los animales pueden correr. Stanny analizó tres disciplinas deportivas en las que existen amplios registros históricos de marcas. Evaluó el rendimiento de los seres humanos en atletismo, las carreras de caballos y las carreras de galgos.

El especialista llegó a la conclusión de que las carreras de perros y las de caballos y algunas disciplinas atléticas ya han llegado al final de su desarrollo. En el caso de los caballos, se pueden criar animales para desarrollar la capacidad de correr más rápido, pero, por contra, los músculos acaban por no resultar más fuertes y es más fácil que los caballos sean propensos a romperse las patas. O lo que es lo mismo, se ha acabado con la capacidad de respuesta de la genética adaptada de los pura sangre.

Y es que los caballos de carrera representan a un tipo de animal cuya genética es especialmente homogénea. Por ejemplo, todos los pura sangre ingleses proceden de tres únicos sementales traídos a Gran Bretaña en los siglos XVII y XVIII que se cruzaron con un número algo mayor de yeguas reproductoras.

Atletismo femenino

También se habla en los medios de que el atletismo femenino vive unos tiempos felices de récords y que su progresión es mayor que en su contraparte masculina. Pero, a pesar de lo que se dice, no es así. La experiencia científica dice lo contrario.

Atletas femeninas

Algunas disciplinas del atletismo femenino, en especial las carreras de velocidad, también se han estancado desde la década de 1980, sospechándose que algunas atletas de récords deportivos disonantes y que batieron marcas en fechas más o menos recientes podían haber estado dopadas. Un dato concreto. Paula Radcliffe, récord mundial en maratón en 2003, consiguió un registro de 2:15:25. En la actualidad, la marca está en 2:02:57 y los especialistas sólo le dan tres minutos de mejora para una carrera de 42 kilómetros. Realmente poco. Casi nada, o nada.

Fisiología humana

Pero hay expertos que han visto una oportunidad en la exploración de una serie de vías relacionadas con la estimulación de la fisiología humana. El profesor de Fisiología de la Universidad Metodista del Sur, Peter Weyand, experto en rendimiento deportivo, considera, contra lo que dicen otros científicos y ese aparente sentido común, que el ser humano no ha alcanzado aún su tope. Weyand cree que sólo quedan dos vías para la mejora. Una, aumentar la sangre bombeada desde el corazón; y otra, incrementar la concentración de oxígeno en la sangre. Lo primero, inviable desde el punto de vista técnico y ético, por supuesto; lo segundo, dopaje puro y duro.

Una tercera vía sorprendente sería prestar atención al rendimiento de las mitocondrias, las que se consideran las centrales eléctricas celulares del cuerpo humano. Las mitocondrias generan energía con la ayuda de oxígeno por medio del llamado ciclo de Krebs.

Una persona con una aptitud aeróbica media, las mitocondrias representan aproximadamente el 2% del volumen de cada célula. En deportistas bien entrenados, es del 4%. Pero en un colibrí -una especie extraordinariamente activa, ya sabes- el volumen de mitocondrias es del 40%. Algo que ofrece una perspectiva alternativa sobre la capacidad de mejorar el rendimiento atlético.

De lo que se trataría es de introducir más mitocondrias en cada célula habiendo como hay espacio físico en ellas. Otra cosa sería, lo mismo, si ésto es ético. El deporte se ha convertido en un sistema empresarial tan profesional como lucrativo. Y siempre que haya mucho dinero y fama en juego, lo demás parecerá secundario como han demostrado los continuos casos de dopaje. Y ésto es así también porque los equipos de control del dopaje siempre están por detrás del desarrollo de las técnicas desarrolladas para mejorar el rendimiento deportivo.

Intervención genética

Otro campo en el que también se dice que hay margen para mejorar el rendimiento es la técnica CRISPR-Cas9 que permite activar, desactivar o introducir genes específicos que desarrollen ventajas atléticas que son imposibles de detectar. Y si en la actualidad la modificación genética no está en la lista de intervenciones para optimizar el rendimiento es porque hay muchas formas de dopaje tradicional que son tan accesibles, como efectivas y proporcionalmente económicas.

También es cierto que el código genético humano es extraordinariamente complejo y aún no sabemos qué hacen y para qué sirven muchos de nuestros genes. Pero, por contra, se ha avanzado con algunos estudios específicos que van a la caza de conocer cómo funciona el rendimiento muscular a nivel génético. Así, ya sabemos las implicaciones que tienen algunos genes muy, muy concretos sobre el rendimiento atlético. Y por ahí se puede empezar.

Genética deportiva

Pero el control deportivo de las variables genéticas, sorprendentemente puede seguir un camino mucho más ético, pero también sembrado de dudas. Se pueden elegir, mediante estudios previos, qué deportistas están en mejores condiciones para batir marcas. El caso de un fondista finlandés es prototípico de este tipo de actividades selectivas.

Eero Antero Mäntyranta fue un esquiador de Finlandia que en la década de 1960 se consideró que competía dopado por sus increíbles (y continuadas) proezas sobre los esquíes. Años más tarde, un estudio genético demostró que Mäntyranta y su familia compartían un gen que incrementaba la capacidad para crear glóbulos rojos y para aumentar los niveles de hemoglobina en sangre, la molécula que transporta en oxígeno en el flujo sanguíneo.

Otro caso no tan famoso, pero igualmente revelador, es el de un niño que nació en Berlín en 1999 que era extraordinariamente musculoso. Se demostró que su cuerpo no producía miostatina, una proteína que limita el desarrollo muscular.

Cuestiones que parecen dejar claro que el progreso en los récords deportivos puede estar en el futuro también en manos de managers y representantes cazatalentos que busquen e introduzcan a deportistas con características genéticas determinantes. Si es así ¿no estaríamos ante un espectáculo que alimentaría una casta de deportistas genéticamente mejorados por la naturaleza?

dopaje en el deporte

Anuncios
About Sergio Suárez Benítez (138 Articles)
Periodista, curioso empedernido, interesado con intereses que alimentan el espíritu y un enamorado de las Islas Canarias, mi hogar y el lugar de mis mejores sueños.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: