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Sistema de juego 4-2-4: defensa fuerte, centro flojo, delanteros hiperactivos

El sistema de juego 4-2-4 es perfecto para marcar rápido, incluso para equilibrar las debilidades de la defensa, pero ofrece un centro del campo flojo y una delantera que debe hacer horas extras.

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El sistema de juego 4-2-4 ofrece una versatilidad que, por ejemplo el sistema 3-4-3 sólo apunta. Con cuatro jugadores en posición adelantada, el sistema 4-2-4 mejora las opciones de contraataque de un equipo que cuente incluso con jugadores no especialmente rápidos. Pero, ojo, deja el centro de campo muy desangelado y compromete a una delantera que debe recular para desdoblarse.

Sistema de juego 4-2-4 con cuatro defensas

Sistema de juego 4-2-4 con cuatro defensas

El sistema 4-2-4 funciona bien en casos en los que hay que para marcar deprisa, con cuatro jugadores delante presionando para conseguir cambios de posiciones y disparar a puerta. Además, disponer de cuatro jugadores atrás, en defensa, o alrededor del área de penalti propia, reduce las consecuencias de errores fatales en defensa o deficiencias en la zaga.

El sistema de juego 4-2-4 se puede jugar de dos formas. Con cuatro defensas, o bien con dos laterales con un defensa libre y un central alineados en formación con el portero. A este última variante de los sistemas de juego 4-2-4 se los conoce como Catenaccio y se caracteriza por el marcaje al hombre y porque limita la confusión sobre la cobertura que ha de darse en la zona cercana al área de penalti.

Sistema de cuatro defensas

En el sistema de cuatro defensas, los extremos son los encargados de marcar a los extremos, los delanteros trabajan presionando a los defensas contrarios, los centrocampistas hacen marcajes sobre los jugadores de mediocampo y los cuatro defensas se las ven con los delanteros rivales.

Sistema defensivo de Catenaccio

En un sistema defensivo de Catenaccio, los dos laterales se encargan de marcar a los delanteros y el central, o bien se ocupa del mejor delantero del equipo contrario, o bien al jugador adicional si el conjunto rival coloca a tres jugadores en el ataque. Si sólo emplean dos y el central propio marca a uno de ellos, uno de los laterales pasará a colaborar con la defensa y a correr al ataque.

Este jugador libre (o líbero) no tiene ninguna responsabilidad específica en la defensa, pero es la última línea de defensa sin contar con el portero. El líbero juega en la zona defensiva propia marcando a cualquier delantero que penetre en la zona de cobertura y que amenace la portería. El líbero, bajo esta variante del sistema 4-2-4 dirige y organiza a los otros jugadores y les apoya en el tercio defensivo.

Los más perspicaces habrán podido ver que la debilidad del sistema 4-2-4 es el centro del campo. Se trata de un espacio demasiado grande para ser cubierto por dos únicos jugadores. Por éso, es recomendable que los extremos no le hagan ascos a bajar al mediocampo para apoyar las acciones de defensa cuando el rival tiene el balón. Cuando el balón se recupera, a esos extremos les toca moverse arriba y abajo para abrir espacios o para encontrar por donde penetrar.

Sistema de juego 4-2-4 con defensa libre y central

Sistema de juego 4-2-4 con defensa central y libero

Aún con el apoyo de los delanteros extremos, los jugadores del centro del campo deben mantenerse siempre en movimiento, con una actitud dinámica, luchando, para sacar todo el potencial al sistema de juego 4-2-4.

Es más, si los centrocampistas tienen cualidades para desarrollar una defensa fuerte y respaldar el ataque, el sistema de juego 4-2-4 puede crear la apariencia de que el equipo que lo pone en práctica está jugando con 13 jugadores y no con 11. O lo que es lo mismo, el portero, 6 jugadores en zona defensiva y 6 futbolistas en ataque. Y si el tiempo corre en contra y hay que marcar, dos laterales pueden incluso subir al ataque disponiéndose momentáneamente de un potencial formado por ocho delanteros.

Una estrategia permanente basada en ocho delanteros no es muy sensata, porque ahí está la opción de jugar con un sistema 2-3-5, pero es algo que, bajo determinadas circunstancias de juego se puede aplicar. Y es que siempre se puede valorar si resulta rentable, a efectos del resultado final, si merece la pena buscar un empate con ocho delanteros en el último minuto o exponerse a perder una opción de gol in extremis por no arriesgar.

¿Qué te parece el sistema de juego 4-2-4? ¿lo aplicarías? ¿bajo qué circunstancias?

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About Sergio Suárez Benítez (148 Articles)
Periodista, curioso empedernido, interesado con intereses que alimentan el espíritu y un enamorado de las Islas Canarias, mi hogar y el lugar de mis mejores sueños.

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