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Catenaccio: todo lo que debes saber

El catenaccio es ese estilo de juego maldito popularizado por los entrenadores italianos que es mucho más que cerrarse atrás. Te contamos sus intimidades.

El catenaccio es un esquema de juego recurrente en el fútbol. Fue ideado en Suiza y en Italia casi simultáneamente hacia los años 30 pero fue ampliamente utilizado en el fútbol italiano en los años 60.

Se trata de una táctica muy defensiva, que introducía una defensa personal en la que cada jugador tenía asignado a un rival y lo cubría en todo el terreno de juego. El catenaccio también creó la figura del libre, un defensa que jugaba por detrás de la línea de cuatro defensas tradicional y que actuaba como último hombre defensivo antes del portero. Los máximos exponentes de este sistema fueron el AC Milán de Nereo Rocco y el Inter de Milán de Helenio Herrera.

Catenaccio de Rappan

Predecesores e influencias

El catenaccio italiano fue en realidad un sistema conocido como ‘verrou’ (‘cerrojo’) que fue inventado por el técnico austriaco Karl Rappan. Como entrenador de Suiza en los años 1930 y 1940, Rappan hizo jugar un defensa que llamaban ‘verrouilleur’ (‘taquilla’), que se colocaba justo por delante del portero. El sistema verrou del entrenador Rappan, propuesto en 1932, cuando era entrenador del equipo del Servette, se jugaba con defensores fijos, se habilitaba con un sistema estricto de marcas de hombre a hombre y con un futbolista en el centro del campo que jugaba el balón junto con dos alas del medio campo.

AC Milán de la liga 1961-1962

Catenaccio italiano

En la década de 1950, el Padova de Nereo Rocco fue pionero del catenaccio en Italia, donde volvería a ser utilizado por el equipo Internazionale de principios de los años 60.

La táctica de Rocco, que era conocida como ‘Catenaccio real’, se pudo ver por primera vez en el año 1947 con el Triestina. La formación más común era la de un 1-3-3 con un enfoque fundamentalmente defensivo del equipo. Con el catenaccio, el Triestina completó el torneo de la Serie A alcanzando un sorprendente segundo puesto en la clasificación final. Algunas variaciones incluían también formaciones de 1-4-4-1 y 1-4-3-2.

La innovación clave del Catenaccio italiano fue la introducción del papel de un defensor libero (libre), también llamado «barredora», que se situó detrás de una línea de tres defensores. El papel del libre era recuperar pelotas sueltas, anular el delantero del adversario y marcar doblemente a un jugador cuando fuera necesario. Otra novedad importante fue el contraataque, principalmente basado en pases largos de la defensa.

En la versión de Helenio Herrera en la década de 1960, cuatro defensores marcaban a los atacantes de manera muy estrecha, mientras un jugador adicional, ‘la barredora’, recogería cualquier pelota suelta que escapara de la cobertura de los defensores. El énfasis de este sistema en el fútbol italiano provocó el incremento del papel de los defensores que se hicieron conocidos por su defensa dura y despiadada.

Sin embargo, a pesar de las connotaciones defensivas, Herrera afirmó poco antes de su muerte que el sistema era más atacante del que recordaba la gente, diciendo que «el problema es que la mayoría de las personas que me copiaron es que me copiaron mal. Se olvidaron de incluir los principios atacantes que incluyó mi catenaccio. Tenía a Picchi como ‘barredora’, sí, pero también tenía a Facchetti, el primero que consiguió marcar tantos goles como delantero». En efecto, a pesar de que sus laterales eran conocidos principalmente por su fortaleza defensiva, eran igualmente reconocidos por su capacidad de marcar goles en pocos toques en contraataques rápidos y repentinos, debido al uso innovador que hizo Herrera de atacar, sobreponerse a la espalda del contrario.

El Celtic de Jock Stein derrotó al sistema del catenaccio en la final de la Copa de Europa de 1967. Vencieron al Inter de Milán de Rinus Michels por 2-1 el 25 de mayo de 1967, dando la impresión de que se había llegado al final de un ciclo.

El fútbol total, inventado por Rinus Michels en la década de 1970, expuso debilidades en la versión de Herrera del Catenaccio. En el fútbol total, ningún jugador queda fijado en su papel nominal; cualquiera puede asumir sobre el terreno las tareas de un atacante, un centrocampista o un defensor, según la jugada. Así, el marcaje del catenaccio por sí solo se mostró insuficiente para hacer frente a este sistema de juego tan fluido.

Como reacción, los entrenadores empezaron a crear un nuevo sistema táctico que mezclaba el marcaje al hombre con la defensa zonal. En 1972, el Ajax de Michels derrotar al Inter 2-0 en la final de la Copa de Europa y los periódicos holandeses anunciaron la «destrucción del Catenaccio» en manos del fútbol total. En 1973, el Ajax derrotó al Inter de Milán de Cesare Maldini por 6-0 en la Supercopa de Europa, en un partido en el que el sistema del Milán no pudo detener el Ajax.

Prandelli justifica sus acciones defensivas.

Uso moderno del catenaccio

El catenaccio es usado ahora de forma poco frecuente por los equipos italianos de la Serie A, que en cambio, prefieren hoy aplicar tácticas y formaciones equilibradas, sobre todo utilizando el sistema 5-3-2 o 3-5-2.

La selección italiana de fútbol con el entrenador Cesare Prandelli también utilizó el 3-5-2 durante sus primeros enfrentamientos dentro del grupo C de la Copa de Europa de la UEFA de 2012, pero luego pasó a su formación ‘estándar’ con un 4-4-2 para la final de la misma competición.

Los anteriores entrenadores de Italia -Cesare Maldini y Giovanni Trapattoni- utilizaron elementos del catenaccio a nivel internacional, pero ambos no lograron llegar a ganar un campeonato. Italia, con Maldini como entrenador, perdió por penaltis en los cuartos de final de la Copa Mundial de la FIFA de 1998, mientras que Trapattoni perdió en la primera ronda en la Copa Mundial de la FIFA de 2002 y del mismo modo su equipo fue apeado en la primera vuelta de la Copa de Europa de la UEFA de 2004.

Sin embargo, el catenaccio también ha tenido su parte de historias de éxito. El mismo Trapattoni lo empleó con éxito para conseguir un título de la Liga portuguesa con el Benfica en 2005. El entrenador alemán Otto Rehhagel también utilizó un enfoque defensivo de la misma manera con Grecia en la Copa de Europa de la UEFA de 2004, ganando el torneo sorprendentemente a pesar de que Grecia fuera considerada como perdedora antes del torneo.

Dino Zoff también sirvió para el buen uso del catenaccio en Italia, consiguiendo un lugar en la final de la Copa de Europa de la UEFA de 2000, que Italia sólo perdió por el gol de oro de la victoria en Francia.

Asimísmo, Azeglio Vicini condujo Italia en la semifinal de la Copa Mundial de la FIFA de 1990 gracias a pequeñas victorias en cinco partidos defensivos con luchas duras en la que Italia produjo poco pero se arriesgó aún menos, sumando sólo siete goles a favor y ninguno en contra. Italia perdería más tarde una ajustada semifinal ante Argentina, sobre todo debido a la aplicación de una estrategia similar por parte de Carlos Bilardo, que luego, a su vez, perdería la final ante una Alemania mucho más ofensiva dirigida por Franz Beckenbauer.

Del mismo modo, cuando Italia se quedó con diez jugadores en el minuto 50 en el partido de la segunda ronda de la Copa Mundial de la FIFA 2006 contra Australia, el entrenador Marcello Lippi cambió la formación de los italianos a una orientación defensiva que en palabras del diario británico The Guardian destacó «la timidez» del planteamiento de Italia. Tanto como para parecer que Helenio Herrera, el sacerdote del catenaccio, “había tomado posesión del alma de Marcello Lippi «. El equipo de diez hombres de aquel partido acabó jugando con un esquema de 4-3-2, con un centrocampista menos de lo que era el habitual en un 4-4-2.

Legado

Aunque el catenaccio puro ya no es tan habitual en el fútbol italiano, la asociación estereotipada de tácticas defensivas despiadadas con la Serie A y la selección italiana continúa perpetuándose en los comentarios de los medios de comunicación extranjeros, particularmente por las defensas predominantemente italianas del AC Milán de los años 90 y la Juventus. FC a partir de la década de 2010.

Rob Bagchi escribió en el diario británico The Guardian: «Italia también ha producido defensores con un excedente de capacidad, compostura e inteligencia. Para cada gentil había un Alessandro Nesta».

Críticos y futbolistas extranjeros que han jugado en la Serie A han descrito a los defensores italianos como «dueños de las artes oscuras» motivado por una filosofía maquiavélica de ganar los partidos a toda costa mediante métodos astutos y cálculos!”. El historiador John Foot resumió esta mentalidad: «… la táctica es una combinación de sutileza y brutalidad. …La falta táctica es un estilo de vida para los defensores italianos».

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About Sergio Suárez Benítez (294 Articles)
Periodista, curioso empedernido, interesado con intereses que alimentan el espíritu y un enamorado de las Islas Canarias, mi hogar y el lugar de mis mejores sueños.

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